El legado de Scania en los 25 años de TransMilenio: tecnología, eficiencia y movilidad más limpia. La evolución del transporte público en la capital colombiana no puede entenderse sin la participación de fabricantes que han acompañado el crecimiento tecnológico y operativo del sistema.

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Un cuarto de siglo acompañando la movilidad de Bogotá
En ese contexto, Scania conmemora su papel dentro de los 25 años de TransMilenio, el sistema de transporte masivo de Bogotá, destacando cifras que reflejan la magnitud de su aporte: más de 2.500 buses entregados y más de 200 millones de kilómetros recorridos por su flota desde el año 2000.
A lo largo de este tiempo, la compañía ha participado en diferentes etapas de modernización del sistema, contribuyendo a la evolución de tecnologías de transporte urbano cada vez más eficientes y sostenibles. Desde la incorporación de los primeros buses hasta las soluciones actuales de menor impacto ambiental, la marca ha acompañado el crecimiento de uno de los sistemas de transporte masivo más representativos de América Latina.
Ingeniería adaptada a la geografía de la ciudad
Uno de los principales retos para el transporte público en Bogotá es su ubicación geográfica. La ciudad se encuentra a 2.600 metros sobre el nivel del mar, una condición que exige adaptaciones técnicas específicas para garantizar el desempeño óptimo de los vehículos.
En este sentido, los buses desarrollados por Scania cuentan con calibraciones electrónicas y ajustes mecánicos diseñados para compensar la menor densidad de oxígeno, así como configuraciones optimizadas para pendientes pronunciadas y sistemas de refrigeración adaptados a la exigente operación urbana.
“Operar a 2.600 metros sobre el nivel del mar representa un desafío técnico relevante. Por eso, nuestros buses cuentan con calibraciones electrónicas específicas para compensar la menor densidad de oxígeno, ajustes en sistemas de inyección y turboalimentación, configuraciones optimizadas para pendientes pronunciadas y sistemas de refrigeración adaptados a la exigente operación urbana”, explica Carlos Franky.
El proceso de fabricación y puesta en operación de cada unidad también involucra varias etapas. Los chasises se producen en plantas industriales de Brasil, pasan por pruebas de calidad y homologación técnica, luego se transportan a Colombia y finalmente se entregan a carroceros locales para su ensamblaje final. Todo el proceso puede tardar entre cuatro y ocho meses, dependiendo de las especificaciones del pedido.
Una flota que mueve millones de pasajeros
La operación diaria del sistema implica recorridos intensivos. Cada bus troncal puede recorrer entre 80.000 y 120.000 kilómetros al año, mientras que las unidades del sistema zonal registran entre 70.000 y 80.000 kilómetros anuales.
En conjunto, los vehículos de Scania han superado los 200 millones de kilómetros recorridos dentro del sistema, contribuyendo a movilizar a millones de pasajeros cada día en la capital.
Este desempeño operativo se apoya en herramientas de conectividad como el sistema de gestión de flotas My Scania, que permite recopilar hasta 45 variables operativas de cada vehículo. Con esta información es posible optimizar el consumo de combustible, analizar rutas, mejorar tiempos de operación y fortalecer los hábitos de conducción.
La compañía también ha desarrollado un modelo de acompañamiento posventa enfocado en garantizar la continuidad operativa. Esto incluye presencia directa en talleres y patios de los operadores, acuerdos de mantenimiento y disponibilidad permanente de repuestos en las instalaciones donde se encuentran los buses.
Evolución tecnológica hacia un transporte más limpio
Durante los últimos 25 años, el sistema ha experimentado una transformación significativa en términos de sostenibilidad ambiental. La evolución tecnológica de los buses ha permitido reducir de manera considerable las emisiones contaminantes.
Las primeras unidades incorporadas operaban con motores Euro II, mientras que las generaciones posteriores han adoptado estándares ambientales cada vez más exigentes, incluyendo tecnologías Euro III, Euro V y soluciones a gas natural.
Este avance ha permitido reducir hasta en 95 % las emisiones de material particulado frente a las tecnologías más antiguas, además de disminuir los óxidos de nitrógeno (NOx). A estas mejoras se suman alternativas energéticas como el gas natural y la electrificación.
Un hito reciente en esta transición fue la incorporación del primer bus eléctrico K230 BEV en 2025, un paso que marca el inicio de una nueva etapa en el proceso de descarbonización del sistema.

Innovación en seguridad y conectividad
Además de la reducción de emisiones, los avances tecnológicos también se reflejan en la seguridad y la eficiencia operativa de los buses actuales. Hoy las unidades cuentan con telemetría en tiempo real, diagnóstico remoto y sistemas electrónicos avanzados que permiten monitorear el desempeño del vehículo durante toda la operación.
Entre las tecnologías disponibles se incluyen sistemas de Control Electrónico de Estabilidad (ESP), frenado electrónico avanzado (EBS) y asistencias de conducción ADAS, que ayudan a mejorar los estándares de seguridad para conductores y pasajeros.
En el marco de este aniversario, Scania reafirma su compromiso con la evolución del transporte público en la capital colombiana.
“En Scania impulsamos el movimiento que transforma a Colombia a través de un ecosistema de transporte sustentable que pone la rentabilidad del cliente y el cuidado del planeta en el centro de cada decisión”, señala Franky.
Con la mirada puesta en el futuro, la compañía proyecta seguir participando en la modernización y descarbonización del sistema de transporte de Bogotá, contribuyendo a construir una movilidad urbana cada vez más eficiente, segura y sostenible.
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