MINI y su ADN competitivo: una historia forjada en el Rally Dakar. Hablar de MINI es hablar de carácter, deportividad y espíritu competitivo. Aunque su silueta urbana pueda engañar, la marca británica lleva en su ADN una herencia forjada en la alta exigencia del automovilismo.

MINI y su ADN competitivo: una historia forjada en el Rally Dakar

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Uno de los escenarios donde esa identidad se expresa con mayor intensidad es el Rally Dakar, una de las competencias más extremas del planeta.

Durante catorce días, pilotos y navegantes enfrentan desiertos, dunas, terrenos rocosos y largas jornadas de navegación siguiendo roadbooks y coordenadas GPS. No se trata solo de velocidad, sino de resistencia, estrategia y trabajo en equipo. En este contexto, MINI ha demostrado que está hecho para competir al más alto nivel.

MINI en el Dakar: tecnología al límite

En una de sus participaciones más recientes, la marca compite con tres prototipos MINI John Cooper Works Rally, desarrollados por el reconocido equipo alemán X-Raid. Estos vehículos fusionan el diseño del MINI Countryman con profundas adaptaciones técnicas orientadas al off-road extremo.

Bajo el capó, incorporan un motor 3.0 litros turbo, disponible en versiones a gasolina o diésel, con una potencia superior a los 300 caballos de fuerza. A esto se suman suspensiones reforzadas, tracción total y una carrocería diseñada para soportar impactos constantes. Compiten dentro de la categoría T1+ Prototype Cross-Country 4×4, una de las más exigentes del certamen.

El origen: de Montecarlo al desierto

La historia deportiva de MINI se remonta a la década de los 60, cuando el legendario Mini Cooper S se coronó campeón del Rally de Montecarlo. Aquel triunfo marcó el inicio de una tradición en el mundo del rally que décadas después se trasladaría al mayor desafío off-road del mundo: el Dakar.

Fue en 2012 cuando MINI debutó oficialmente en esta competencia. Ese año, el francés Stéphane Peterhansel, conocido como “Mr. Dakar”, logró la victoria al volante del MINI ALL4 Racing, otorgándole a la marca su primer triunfo en esta prueba.

“El auto respondió de forma excepcional en todas las condiciones. Fue un proyecto ambicioso que superó nuestras expectativas”, expresó en su momento Peterhansel tras consagrarse campeón.

El debut fue tan exitoso que los cinco MINI inscritos finalizaron dentro del top 10, con Nani Roma en la segunda posición y Leonid Novitskiy en la cuarta. Un resultado histórico que confirmó el potencial competitivo del proyecto.

Una racha ganadora

Entre 2012 y 2015, MINI y X-Raid construyeron una era dorada en el Dakar, logrando cuatro victorias consecutivas. En 2013, Peterhansel repitió triunfo, mientras que en 2014 la marca firmó un histórico 1-2-3 en el podio con Nani Roma, Peterhansel y Nasser Al-Attiyah.

Para 2015, el catarí Nasser Al-Attiyah, junto a su copiloto Mathieu Baumel, volvió a llevar a MINI a lo más alto. Años más tarde, en 2020, el español Carlos Sainz Sr. conquistó el Dakar con el prototipo MINI John Cooper Works Buggy, demostrando la capacidad de adaptación de la marca a nuevas regulaciones.

En 2021, Peterhansel sumó otra victoria a su impresionante palmarés, nuevamente con MINI, consolidando una de las alianzas más exitosas en la historia reciente del rally raid.

Tripulaciones y diversidad en competencia

En una de sus alineaciones más recientes, MINI compite con tres tripulaciones lideradas por Guillaume de Mévius y Mathieu Baumel; Lionel y Lucie Baud; y un equipo femenino integrado por María Gameiro y Rosa Romero. Esta última dupla representa el compromiso de la marca con la diversidad y la inclusión en el deporte motor.

“Competir en el Dakar no es solo una prueba física, es una batalla mental constante. Representar a MINI en este escenario es un orgullo enorme”, aseguró Rosa Romero en declaraciones previas a la competencia.

El Dakar: una leyenda sobre ruedas

El Rally Dakar nació en 1977, cuando el francés Thierry Sabine se perdió en el desierto libio durante otra competencia. Tras ser rescatado, ideó una ruta que conectara Europa con África, dando origen al mítico París-Dakar. Su lema fue claro:

“Un desafío para quienes van. Un sueño para quienes se quedan”.

A lo largo de su historia, el Dakar ha recorrido África, Sudamérica y actualmente Arabia Saudita, adaptándose a diferentes geografías y climas extremos. Dunas, montañas, arena y calor extremo siguen siendo parte del ADN de la prueba.

Un legado que continúa

MINI no solo compite por victorias, sino por mantener viva una herencia de valentía, innovación y espíritu competitivo. Cada participación en el Dakar refuerza su identidad y demuestra que, más allá del diseño urbano, existe una marca capaz de conquistar los terrenos más hostiles del planeta.

Hoy, MINI sigue escribiendo su historia en el rally más duro del mundo, demostrando que la pasión por la competencia corre por sus venas y que su ADN deportivo sigue más vivo que nunca.

MINI y su ADN competitivo: una historia forjada en el Rally Dakar

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