Volvo Cars supera las 10.000 pruebas de choque: así garantiza la seguridad de sus vehículos. En seguridad vial, cada segundo puede marcar una diferencia. Por esta razón, antes de que un vehículo llegue a las carreteras, debe superar procesos de investigación, simulación y validación que permitan analizar su comportamiento frente a diferentes situaciones de riesgo.

Volvo Cars supera las 10.000 pruebas de choque: así garantiza la seguridad de sus vehículos

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El Centro de Seguridad de Volvo Cars en Gotemburgo cumple 25 años y continúa desarrollando pruebas para anticipar situaciones reales de riesgo

Para Volvo Cars, la seguridad parte de una pregunta fundamental: cómo proteger mejor la vida de las personas cuando ocurre un accidente. Esta visión ha convertido al Centro de Seguridad de Volvo Cars, ubicado en Gotemburgo, Suecia, en uno de los espacios fundamentales para el desarrollo de sus vehículos.

Inaugurado el 29 de marzo de 2000, el centro cumple 25 años de funcionamiento y ya supera las 10.000 pruebas de choque realizadas. Durante este tiempo, sus instalaciones han permitido estudiar diferentes tipos de accidentes y utilizar los resultados para desarrollar estructuras, sistemas de protección y tecnologías orientadas a reducir los riesgos para los ocupantes.

“El objetivo de Volvo no es cumplir únicamente con una prueba o con un estándar. Nuestro compromiso es entender cómo ocurren los accidentes en la vida real y usar ese conocimiento para desarrollar vehículos que cuiden mejor a las personas”, afirmó Alberto Telch, gerente general de Volvo Cars Colombia.

Un laboratorio para recrear accidentes reales

El Centro de Seguridad está diseñado para reproducir diferentes escenarios de colisión y analizar qué sucede con el vehículo y sus ocupantes durante cada etapa del impacto.

Cuenta con dos pistas de ensayo de 154 y 108 metros de longitud, que permiten realizar pruebas a diferentes velocidades y desde distintos ángulos. Una de ellas es móvil y puede girar hasta 90 grados, facilitando la recreación de múltiples configuraciones de choque.

El espacio también dispone de una barrera de impacto de 850 toneladas, diseñada para someter los vehículos a pruebas de alta exigencia. Cada ensayo busca obtener información que posteriormente pueda utilizarse para mejorar diferentes elementos relacionados con la seguridad.

La tecnología de registro también cumple un papel fundamental. Decenas de cámaras de alta velocidad pueden capturar hasta 3.000 imágenes por segundo, permitiendo observar deformaciones, desplazamientos y movimientos que no serían visibles a simple vista.

Más de 100 pruebas para cada nuevo modelo

La investigación no termina con una única prueba. Actualmente, Volvo Cars realiza alrededor de 450 impactos cada año, mientras que cada nuevo modelo puede someterse a un programa de validación que contempla entre 100 y 120 pruebas físicas de choque, además de simulaciones virtuales.

Los ensayos realizados por organismos independientes, como Euro NCAP e IIHS, hacen parte del proceso de evaluación. Sin embargo, Volvo también desarrolla pruebas internas que buscan analizar situaciones que pueden ir más allá de los requisitos establecidos por la industria.

El objetivo es anticipar escenarios que podrían ocurrir en las carreteras y comprender cómo respondería un vehículo frente a condiciones complejas.

Seguridad que también se prueba fuera del laboratorio

Las instalaciones exteriores del centro permiten realizar pruebas dinámicas como vuelcos, salidas de vía e impactos contra diferentes objetos a alta velocidad.

Además, el espacio funciona como un punto de entrenamiento para servicios de emergencia, que pueden practicar procedimientos de rescate y salvamento en escenarios que simulan condiciones reales de accidente.

Esta colaboración permite que la investigación sobre seguridad no se limite al comportamiento del vehículo, sino que también contribuya a mejorar la respuesta posterior a una colisión.

Una filosofía que continúa evolucionando

A 25 años de su inauguración, el Centro de Seguridad de Volvo Cars continúa adaptándose a los nuevos desafíos de la movilidad. La incorporación de nuevas tecnologías, sistemas de asistencia y diferentes tipos de propulsión plantea escenarios que requieren nuevas formas de evaluación.

Para Volvo, cada prueba representa una oportunidad para obtener información, corregir procesos y desarrollar soluciones que permitan reducir las consecuencias de los accidentes.

“La seguridad no es un atributo adicional: es el punto de partida de todo lo que hacemos”, concluyó Alberto Telch.

Con más de 10.000 pruebas de choque, el centro mantiene una filosofía que ha acompañado a la marca durante décadas: estudiar los accidentes de la vida real para desarrollar vehículos en los que la tecnología tenga un propósito fundamental, proteger la vida de las personas.

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