Volvo y la ingeniería que protege vidas: una mirada al corazón de su seguridad. Hablar de Volvo es hablar de seguridad. Durante casi un siglo, la marca sueca ha construido su identidad alrededor de una premisa clara: proteger la vida de quienes viajan a bordo de sus vehículos.

Volvo y la ingeniería que protege vidas: una mirada al corazón de su seguridad

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El lenguaje oculto de los materiales

Esa filosofía, que ha marcado hitos fundamentales en la historia del automóvil, hoy se hace visible a través de una exhibición que permite observar de manera directa el “esqueleto” de seguridad de uno de sus SUV, una experiencia poco común en la industria automotriz.

La muestra presenta un vehículo real desprovisto de su carrocería exterior, dejando al descubierto la estructura interna que cumple un rol vital en caso de colisión. Más allá del impacto visual, se trata de una demostración técnica que explica cómo distintos materiales trabajan de forma conjunta para absorber, distribuir y controlar la energía de un choque, manteniendo protegidos a los ocupantes.

Uno de los aspectos más llamativos de esta exhibición es el uso del color como herramienta pedagógica. Cada tonalidad identifica un material específico y su función dentro de la estructura del vehículo. En la parte frontal predominan las zonas en azul claro, donde se emplea aluminio, un material más flexible que está diseñado para deformarse de manera controlada.

Esta deformación permite dispersar gran parte de la energía generada en un impacto antes de que llegue al habitáculo, reduciendo de forma significativa las fuerzas que actúan sobre las personas. Se trata de una primera línea de defensa que trabaja de manera silenciosa, pero decisiva.


La jaula que protege a los ocupantes

A medida que la estructura se acerca a la zona de los pasajeros, los colores cambian. Las áreas marcadas en rojo corresponden a aceros de ultra alta resistencia, materiales que pueden ser hasta un 40 % más fuertes que los aceros convencionales. Estos refuerzos conforman la llamada jaula de seguridad, diseñada para mantener intacto el espacio vital de los ocupantes.

Independientemente del tipo de colisión —frontal, lateral o trasera—, esta estructura rígida permite que el vehículo absorba la energía sin comprometer la integridad del habitáculo, uno de los principios fundamentales de la ingeniería de seguridad de Volvo.


Ligereza y protección: un equilibrio clave

Todo este sistema se integra en un chasis que pesa apenas 327 kilogramos, una cifra especialmente relevante en la era de la electrificación. Reducir el peso estructural contribuye a mejorar la eficiencia energética y la autonomía de los vehículos eléctricos, sin renunciar a la protección que caracteriza a la marca sueca.

“Más que una demostración técnica, esta instalación es una invitación a reflexionar sobre la seguridad que, durante 98 años, ha sido uno de los pilares más importantes de Volvo y un legado que sigue impulsando avances en toda la industria automotriz a nivel global”, explica Alberto Telch, Brand Manager de Volvo Cars Colombia.


Seguridad como eje de la transformación eléctrica

Esta visión cobra aún más importancia en un contexto de transformación profunda del sector automotor. La electrificación, la conectividad y los sistemas avanzados de asistencia a la conducción han redefinido el mercado, y Volvo ha integrado estos avances sin perder su esencia.

La seguridad no es un elemento adicional, sino el punto de partida desde el cual se desarrollan todas sus tecnologías, tanto en vehículos de combustión como en modelos electrificados.


Electrificación premium con identidad escandinava

En este camino, la marca ha consolidado su presencia en el segmento premium electrificado. Modelos como el Volvo EX30 se han convertido en referentes al demostrar que un vehículo eléctrico puede ser compacto, emocionante y altamente seguro. Su propuesta combina diseño escandinavo, desempeño ágil y sistemas de protección avanzados.

A esta oferta se suma el EX30 Cross Country, un SUV 100 % eléctrico con tracción total AWD, pensado para enfrentar condiciones geográficas exigentes. Capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos, representa una interpretación moderna del espíritu aventurero de Volvo.

“En Volvo creemos que la innovación solo tiene sentido si mejora la vida de las personas. Por eso, nuestra apuesta por la electrificación va de la mano de la seguridad, el diseño y una experiencia premium coherente con lo que esperan hoy los consumidores”, afirma Ángela Bolívar, Gerente de Mercadeo de Volvo Cars Colombia.


Un legado que sigue evolucionando

Más allá de cifras, materiales o tecnologías, esta exhibición permite comprender que la protección no siempre es visible, pero está presente en cada decisión de ingeniería. En una industria marcada por la velocidad del cambio, Volvo reafirma que su mayor innovación sigue siendo la misma desde hace décadas: poner a las personas en el centro de todo.

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