Hitachi Energy y Eve Air Mobility avanzan en la infraestructura eléctrica para impulsar la movilidad aérea urbana. La llegada de la movilidad aérea urbana plantea un desafío que va más allá del desarrollo de aeronaves eléctricas.

Para que los vehículos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) puedan operar comercialmente, también será necesario desarrollar una infraestructura energética capaz de responder a sus necesidades de carga y conectividad con la red eléctrica.
En este contexto, Hitachi Energy y Eve Air Mobility, fabricante de aeronaves eVTOL respaldado por Embraer, firmaron un Memorando de Entendimiento (MoU) para explorar soluciones que permitan desarrollar la infraestructura eléctrica necesaria para llevar la Movilidad Aérea Urbana (UAM) a una operación de mayor escala.
La alianza combina la experiencia de Hitachi Energy en integración de redes, electrónica de potencia e infraestructura de carga con el desarrollo de aeronaves y soluciones de movilidad aérea de Eve. El objetivo es analizar cómo los vertipuertos podrán integrarse de manera confiable a las redes eléctricas existentes y responder a las necesidades energéticas de las operaciones eVTOL.
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El reto energético de los vertipuertos
Uno de los principales desafíos para la expansión de la UAM será garantizar que los vertipuertos cuenten con suficiente disponibilidad de energía para atender operaciones frecuentes. La carga de aeronaves eléctricas requiere gestionar ciclos de alta potencia sin comprometer la estabilidad de la red.
Por ello, ambas compañías evaluarán los requerimientos relacionados con la conexión de los vertipuertos, la disponibilidad de energía y los sistemas de carga de alta potencia para las aeronaves. La intención es encontrar soluciones que puedan implementarse de manera escalable a medida que aumente la demanda de este nuevo modelo de transporte.
Hitachi Energy aportará su infraestructura de carga Grid-eMotion®, que ya se encuentra desplegada en diferentes mercados y que ha sido adaptada para responder a los requerimientos específicos de las operaciones eVTOL. La tecnología busca optimizar el uso de la energía y mantener un suministro confiable y estable para aplicaciones de alta demanda.
Más que desarrollar únicamente un sistema de carga, la colaboración pretende analizar cómo estos nuevos puntos de consumo energético pueden incorporarse a las redes existentes sin generar limitaciones para su funcionamiento.
Baterías con una segunda vida
La alianza también contempla una alternativa para extender el aprovechamiento de las baterías utilizadas por las aeronaves. Una vez finalizado su ciclo de vida para aplicaciones de aviación, ambas compañías estudiarán su posible reutilización en sistemas de almacenamiento estacionario de energía.
Esta estrategia permitiría aprovechar la capacidad remanente de las baterías y, al mismo tiempo, contribuir a una mayor sostenibilidad del ecosistema de movilidad aérea. La reutilización de estos componentes podría convertirse en una pieza adicional dentro de un modelo energético pensado para reducir el impacto ambiental de las operaciones.
El acuerdo contempla además el desarrollo conjunto de modelos de negocio y una interacción coordinada con clientes, con el propósito de establecer una ruta que facilite la expansión internacional de la infraestructura necesaria para la movilidad aérea urbana.
Un ecosistema que conecta la energía con la aviación
Eve Air Mobility se encuentra desarrollando una aeronave eVTOL cuya certificación y entrada en operaciones comerciales están previstas para 2028. La compañía cuenta con el respaldo de Embraer y registra cartas de intención por cerca de 2.700 aeronaves eVTOL de clientes alrededor del mundo, una cifra que refleja el interés existente por nuevas alternativas de transporte urbano.
Para Johann Bordais, CEO de Eve Air Mobility, la colaboración entre diferentes industrias será determinante para que este modelo pueda convertirse en una alternativa viable.
“Construir un ecosistema exitoso de movilidad aérea urbana requiere la colaboración de diversas industrias. A medida que el sector avanza hacia las operaciones comerciales, es cada vez más importante comprender cómo la infraestructura de carga, la conectividad a la red y los requisitos energéticos de los vertipuertos se integrarán en las redes existentes”.
El directivo señaló que el trabajo conjunto busca contribuir a que la infraestructura necesaria permita operaciones “seguras, eficientes, escalables y económicamente sostenibles en todo el mundo”.
Por su parte, Marco Berardi, Head of Grid & Power Quality Solutions and Service de Hitachi Energy, destacó la necesidad de desarrollar alianzas frente al crecimiento de la demanda eléctrica y los objetivos de descarbonización.
“Abordando el desafío energético más urgente de nuestro tiempo: equilibrar la creciente demanda de electricidad y, al mismo tiempo, descarbonizar el sistema eléctrico”.
Berardi agregó que ninguna empresa o país puede afrontar por sí solo la transición energética, por lo que la compañía busca trabajar con Eve para acelerar la descarbonización de la movilidad aérea urbana.
Hitachi Energy también adelanta inversiones por más de 9.000 millones de dólares para ampliar sus capacidades de investigación y desarrollo, manufactura, ingeniería y colaboraciones estratégicas. La combinación de estas capacidades con el desarrollo de aeronaves eléctricas de Eve apunta a construir una infraestructura capaz de conectar la red eléctrica con un nuevo espacio de movilidad.
Así, el desarrollo de la UAM comienza a plantearse como un desafío integral: no solo se trata de fabricar aeronaves eléctricas, sino de construir todo el ecosistema energético, tecnológico y operativo que permitirá que puedan despegar, recargarse y operar de manera segura y sostenible en las ciudades.
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